Me gustan las sorpresas, me encanta que vengas por detrás y me abraces, que me hables al oído. Odio y a la vez me encanta cuándo me haces de rabiar, cuándo me das celos, cuando me enfado tanto porque no me haces caso y, cuando me haces caso me hago la fuerte y paso de quererte a odiarte. Me encanta ponerte la cabeza loca, que te enfades conmigo por no entenderme, sacar mi lado bipolar y hacerte sentir mil cosas a la vez.
Que te me quedes mirando cuando bailo, como si nadie me viese, cuándo me dan mis arrebatos y te tiro contra el sofá y te como a besos.
Te odio cuándo te da por buscarme las cosquillas, y siempre encontrarlas. Te odio cuándo dices que me rayo, que estás igual que siempre y que no pasas de mí, aún sabiendo tú mismo que si es así. Pero tienes la capacidad de que olvide todo eso cuándo me callas con un beso, o cuándo me miras con cara de no haber roto un plato en tú vida.
Odio que sea imposible hacerme la fuerte contigo, pero sabes qué… Me encanta odiarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario